Kinesiología aplicada a la pedagogía

Es la ciencia que estudia el movimiento del cuerpo, centrandose en la reacción del músculo ante el estrés.
El cuerpo humano es una computadora perfecta, todo esta interconectado, cuando se somete a grados de estrés superiores a su capacidad y ante situaciones que no se resuelven, se desequilibra.
La labor del kinesiólogo es la devolver el equilibrio,buscando la causa que provoca  estrés o bloqueo. Su tratamiento aspira principalmente a aumentar el nivel  de conciencia y energía, repercutiendo en el estado general del paciente a nivel, emocional, mental y fisico.
Mediante el Test Muscular, podemos detectar la causa que produce estrés, físico, mental o emocional.
Mediante un programa de neurodesarrollo con ejercicios que activan las distintas partes del cerebro y la estimulación de puntos neurovasculares y neurolinfaticos, ejercicios oculares, ejercicios de integración de los dos hemisferios,  técnicas de  reprogramación neurolinguistica  y liberación de estres, se consigue actualizar la causa que provoca estrés o bloqueo y liberarla.
“Sin estrés se aprende mejor”


Para aprender óptimamente es necesario que haya suficientes y adecuadas conexiones neuronales entre los tres cerebros. Cada uno tiene una función, pero se necesita el trabajo de los tres. Si estamos bloqueados y una parte toma el mando, no podremos resolver los problemas cotidianos.Necesitamos pensar, pero la intuición las emociones y el sentido de seguridad son determinantes para resolver y aprender adecuadamente.

Mediante la liberación de estrés emocional conseguimos desbloquear emociones y sucesos del pasado o actuales que se repiten y no sabemos resolver.A la vez que estimulamos con un programa de neurodesarrollo. Gracias a la neuroplasticidad del cerebro, se pueden activar las zonas necesarias para el óptimo aprendizaje .

La kinesiología aplicada a la pedagogía practica evolutiva ayuda a los niños y adultos con problemas de dislexia y aprendizaje, problemas de atención y concentración, problemas de conducta y comportamiento ayudandoles a gestionar mejor sus emociones y pensamientos.

¿Qué es el estrés?

Es una sobrecarga que prolongada produce desequilibrio en el organismo.

En la antigüedad el mecanismo del estrés cumplía el propósito de preparar a los seres humanos para responder a estados de emergencia que le representaban una amenaza física.
La forma de responder a este tipo de emergencia era, por lo general,huyendo o peleando, respuestas para las cuales se requiere una gran cantidad de energía y fuerza muscular. Los cambios hormonales y otras alteraciones fisiológicas que se producen en estados de estrés van dirigidos a lograr la defensa instintiva del organismo.
Nos podemos imaginar a un hombre primitivo que tiene que enfrentarse al ataque de un animal salvaje. El organismo de este hombre se prepara para responder a la amenaza. Los músculos se tensan, la respiración se vuelve rápida y poco profunda, el hambre y el deseo sexual se suprimen, el proceso digestivo se detiene, el cerebro se coloca en un estado de alerta máxima y los sentidos se agudizan. Las glándulas adrenales comienzan a lanzar hacia el torrente sanguíneo varias hormonas, a las que se les conoce como hormonas de estrés, entre ellas adrenalina (también conocida como epinefrina), y cortisol que ayudan a aumentar la producción de energía y la fuerza muscular.
En nuestra sociedad moderna no tenemos que enfrentarnos por lo general a animales salvajes, (al menos en el sentido literal del término). Sin embargo,nos enfrentamos a situaciones de otro tipo
como: Problemas con el trabajo, con la familia, relaciones etc.

A los niños y adolescentes no les va mejor
 Problemas en el colegio
  con los profesores
  con las asignaturas     
  con sus compañeros
  con los padres o con sus hermanos

 Todo ello con los mismos mecanismos con los que nuestros antepasados se enfrentaban a los animales salvajes. El problema surge a causa de que los cambios habidos en la sociedad se han dado en forma tan veloz que no han permitido al proceso evolutivo, que es sumamente lento, adaptarse a los mismos.

En la vida primitiva los estados de emergencia duraban a lo sumo unos pocos minutos. Una vez superada la emergencia, el nivel de hormonas secretadas y los procesos fisiológicos volvían a su estado normal. En nuestra sociedad el mecanismo del estrés se activa no tanto a causa de peligros momentáneos sino a causa de estados emocionales prolongados o que se repiten a diario. Bajo dichas circunstancias la adrenalina, el cortisol y otras hormonas que son secretadas pueden comenzar a causar grandes daños a nuestro organismo. Entre estos daños se incluyen: fatiga, destrucción de los músculos, diabetes, hipertensión, úlceras, enanismo, impotencia, pérdida de deseo sexual, interrupción de la menstruación, aumento en la susceptibilidad a enfermedades, y daños a las células nerviosas. Dolores de espalda por contracturas, enfermedades psicosomáticas, como el colon irritable, anorexia, bulimia, depresiones, irritabilidad etc.”… y sobretodo en niños y jóvenes problemas de atención y comportamiento.